{"id":520,"date":"2022-01-04T12:46:01","date_gmt":"2022-01-04T12:46:01","guid":{"rendered":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/?p=520"},"modified":"2023-11-29T14:01:01","modified_gmt":"2023-11-29T14:01:01","slug":"filosofar-en-femenino-umberto-eco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/2022\/01\/04\/filosofar-en-femenino-umberto-eco\/","title":{"rendered":"\u00abFilosofar en femenino\u00bb: Umberto Eco"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"539\" src=\"https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/UmbertoEco-1024x539.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-566\" srcset=\"https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/UmbertoEco-1024x539.png 1024w, https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/UmbertoEco-300x158.png 300w, https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/UmbertoEco-768x404.png 768w, https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/UmbertoEco.png 1173w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption><span style=\"color:#235e0d\" class=\"has-inline-color\">\u00ab<strong><em>La Bustina di Minerva<\/em><\/strong>\u00bb fue una columna en la \u00faltima p\u00e1gina del semanario italiano &#8220;<strong><em>L\u2019espresso<\/em><\/strong> &#8221; que comenz\u00f3 en marzo de 1985 y continu\u00f3 semanalmente hasta marzo de 1998, convirti\u00e9ndose, a parir de entonces, en quincenal. En ella, <strong>Umberto Eco<\/strong> reflexionaba sobre el mundo contempor\u00e1neo, la sociedad italiana, la prensa, el destino del libro en la era de Internet, previsiones sobre el tercer milenio y una serie de divertimentos o relatos breves. Estaba destinada a recopilar esas notas ocasionales y, a menudo, extravagantes que a veces se anotan en el interior de las cajetillas de f\u00f3sforos.\u201d<\/span><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Ahora, cuando me dispongo a hacer calmadamente una presentaci\u00f3n sobre las mujeres que filosofaron, encuentro esta referencia a un art\u00edculo de Umberto Eco en su columna de la <strong>\u00abBustina di Minerva\u00bb<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, pego el art\u00edculo de Eco: <strong>\u00abFilosofare al femminile\u00bb, publicado en su columna La bustina di Minerva del semanario <em>L\u2019espresso<\/em>, el 8\/09\/2008. La traducci\u00f3n es de Helena Lozano Miralles:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201c<strong>La antigua afirmaci\u00f3n filos\u00f3fica seg\u00fan la cual el hombre es capaz de pensar el infinito mientras que la mujer da sentido al infinito, se puede leer de muchas maneras<\/strong>; por ejemplo, puesto que <strong>el hombre no sabe hacer hijos, se consuela con las paradojas de Zen\u00f3n<\/strong>. Ahora bien, bas\u00e1ndose en afirmaciones de este tipo se ha difundido la idea de que la historia (por lo menos hasta el siglo XX) nos ha dado a conocer a grandes poetisas y a narradoras superlativas, as\u00ed como a cient\u00edficas de varias disciplinas, pero no a mujeres fil\u00f3sofas ni a mujeres matem\u00e1ticas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Durante mucho tiempo la convicci\u00f3n de que las mujeres no ten\u00edan aptitudes para la pintura, a no ser por las habituales Rosalba Carriera o Artemisia Gentileschi, se ha basado en distorsiones de este tipo. Es natural que, mientras la pintura consist\u00eda en frescos de iglesias, subirse a un andamio con faldas no era algo decente, ni tampoco un oficio de mujer dirigir un taller con treinta aprendices; pero en cuanto se pudo hacer pintura de caballete aparecieron las mujeres pintoras. Es algo as\u00ed como decir que los jud\u00edos han sido grandes en muchas artes, pero no en pintura, hasta que apareci\u00f3 Chagall. Es verdad que la cultura jud\u00eda era eminentemente auditiva y no visual, y que no deb\u00eda representarse a la divinidad mediante im\u00e1genes, pero hay una producci\u00f3n visual de indudable inter\u00e9s en muchos manuscritos hebreos. El problema es que en los siglos en que las artes figurativas estaban en manos de la Iglesia era dif\u00edcil que un jud\u00edo se sintiera alentado a pintar v\u00edrgenes y crucifixiones; ser\u00eda como asombrarse de que ning\u00fan jud\u00edo haya llegado a ser Papa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las cr\u00f3nicas de la Universidad de Bolonia citan a profesoras como Bettisia Gozzadini y Novella d\u2019Andrea, tan bellas que ten\u00edan que dar clases detr\u00e1s de un velo para no turbar a los estudiantes, pero no ense\u00f1aban filosof\u00eda. En los manuales de filosof\u00eda no encontramos a mujeres que ense\u00f1aran dial\u00e9ctica o teolog\u00eda. Elo\u00edsa, brillant\u00edsima e infeliz alumna de Abelardo, tuvo que conformarse con convertirse en abadesa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Sin embargo, tampoco hay que tomarse a la ligera el problema de las abadesas, y a ello le ha dedicado muchas p\u00e1ginas una mujer fil\u00f3sofa de nuestro tiempo como Maria Teresa Fumagalli. Una abadesa era una autoridad espiritual, organizativa y pol\u00edtica, adem\u00e1s de desempe\u00f1ar funciones intelectuales importantes en la sociedad medieval. Un buen manual de fil\u00f3sofa tiene que incluir entre los protagonistas de la historia del pensamiento a grandes m\u00edsticas como Catalina de Siena, por no hablar de Hildegarda de Bingen, que con sus visiones metaf\u00edsicas y sus perspectivas sobre el infinito sigue siendo un hueso duro de roer todav\u00eda hoy en d\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La objeci\u00f3n de que la m\u00edstica no es filosof\u00eda no es sostenible, porque las historias de la filosof\u00eda reservan espacio a grandes m\u00edsticos como Seuse, Tauler o Eckhart. Y decir que gran parte de la m\u00edstica femenina se centraba m\u00e1s en el cuerpo que en las ideas abstractas ser\u00eda como decir que de los manuales de filosof\u00eda debe desaparecer, por ejemplo, Merleau-Ponty.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Las feministas eligieron hace ya tiempo como hero\u00edna a Hipatia, que, en la Alejandr\u00eda del siglo V, era maestra de filosof\u00eda plat\u00f3nica y de matem\u00e1ticas avanzadas. Hipatia se ha convertido en un s\u00edmbolo, pero por desgracia de sus obras solo ha quedado la leyenda, porque se perdieron como se perdi\u00f3 tambi\u00e9n ella, hecha literalmente pedazos por una turba de cristianos exacerbados, soliviantados seg\u00fan algunos historiadores por aquel Cirilo de Alejandr\u00eda al que se le hizo santo, aunque no por eso. Ahora bien, \u00bfHipatia era la \u00fanica?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hace menos de un mes se public\u00f3 en Francia un librito,&nbsp;<a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/www.arlea.fr\/Histoire-des-femmes-philosophes\" target=\"_blank\">Histoire des femmes philosophes<\/a>. Si nos preguntamos qui\u00e9n es el autor, Gilles M\u00e9nage, descubrimos que viv\u00eda en el siglo XVII, era un latinista preceptor de madame de S\u00e9vign\u00e9 y de madame de Lafayette y su libro, que apareci\u00f3 en 1690, se titulaba&nbsp;Historia mulierum philosopharum. Conque Hipatia no era la \u00fanica: aunque est\u00e9 dedicado sobre todo a la edad cl\u00e1sica, el libro de M\u00e9nage nos presenta una serie de figuras apasionantes: Di\u00f3tima la socr\u00e1tica, Arete de Cirene, Nicarete de Megara, Hiparqu\u00eda la c\u00ednica, Teodora la peripat\u00e9tica, Leoncia la epic\u00farea, Temistoclea la pitag\u00f3rica. Hojeando los textos antiguos y las obras de los padres de la Iglesia, M\u00e9nage encontr\u00f3 citadas a sesenta y cinco fil\u00f3sofas, si bien su concepto de la filosof\u00eda era bastante amplio. Si tenemos en cuenta que en la sociedad griega la mujer estaba confinada entre las cuatro paredes del hogar, que los fil\u00f3sofos prefer\u00edan entretenerse con mozalbetes antes que con buenas mozas, y que para disfrutar de notoriedad p\u00fablica la mujer ten\u00eda que ser cortesana, se entiende el esfuerzo que tuvieron que hacer aquellas pensadoras para poder afirmarse. Por otra parte, a Aspasia se la recuerda como cortesana, aunque de calidad, olvidando que era experta en ret\u00f3rica y filosof\u00eda y que (Plutarco fue testigo) S\u00f3crates la frecuentaba con inter\u00e9s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>He hojeado por lo menos tres enciclopedias filos\u00f3ficas<\/strong> de hoy en d\u00eda y de estos nombres (salvo Hipatia) no he encontrado ni rastro. <strong>No es que no existieran mujeres que filosofaban. Es que los fil\u00f3sofos han preferido olvidarlas, quiz\u00e1s tras haberse apropiado de sus ideas<\/strong>.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-group\"><div class=\"wp-block-group__inner-container\">\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"310\" height=\"488\" src=\"https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/laBustinadiMinerva.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-567\" srcset=\"https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/laBustinadiMinerva.png 310w, https:\/\/bipedosimplumes.com\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/laBustinadiMinerva-191x300.png 191w\" sizes=\"(max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><figcaption><span style=\"color:#32821a\" class=\"has-inline-color\">La obra no se ha traducido al castellano, pero se puede conseguir a trav\u00e9s del portal que todos conocemos, tambi\u00e9n la visto en libros de segunda mano<\/span> <\/figcaption><\/figure><\/div>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/div><\/div>\n<\/div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora, cuando me dispongo a hacer calmadamente una presentaci\u00f3n sobre las mujeres que filosofaron, encuentro esta referencia a un art\u00edculo de Umberto Eco en su columna de la \u00abBustina di Minerva\u00bb A continuaci\u00f3n, pego el art\u00edculo de Eco: \u00abFilosofare al femminile\u00bb, publicado en su columna La bustina di Minerva del semanario L\u2019espresso, el 8\/09\/2008. La &hellip; <a href=\"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/2022\/01\/04\/filosofar-en-femenino-umberto-eco\/\" class=\"more-link\">Seguir leyendo <span class=\"screen-reader-text\">\u00abFilosofar en femenino\u00bb: Umberto Eco<\/span> <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,3],"tags":[103,104,105],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520"}],"collection":[{"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=520"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":573,"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/520\/revisions\/573"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bipedosimplumes.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}